Yo estaba por aquel entonces recién llegado, había realizado algún trabajo por la zona, pero necesitaba darme a conocer. Dicen que es fácil, que hay mucha demanda de profesionales, pero en una zona relativamente despoblada como es en la que yo vivo si no eres nativo no se suelen fiar. Tienes que ser hijo de menganita o hermano de fulanito y ya está. Pero mi novia me diseñó un folleto precioso, y allá que iba yo con mi cinta adhesiva pegándolos en los cristales de las tiendas y otros sitios parecidos.
Uno de éstos cayó en manos de un hombre que tiene un establecimiento turístico; tenía que reformar un cuarto de baño muy pequeño. Quería quitar la bañera, cambiar retrete y lavabo. El bidé estaba bien, también quería renovar las paredes. Había un pequeño estorbo: un radiador que había que retirar y volver a instalar después de la operación.

Antes de seguir planificando la obra comprobé que los azulejos estaban firmemente adheridos. Entonces le expuse al dueño una opción interesante: los azulejos «retro vintage» no hace falta retirarlos si se cubren con microcemento especialmente preparado para zonas húmedas. La cantidad de escombro que se generaría sería significativamente menor. Hay que tener en cuenta que yo iba a hacer la obra con el compromiso de no manchar, ni hacer ruidos molestos para los huéspedes en zonas contiguas de la casa.

Elegimos un blanco perla satinado, de uno de los mejores proveedores de microcemento de la zona: www.grupocimentart.com. Después de retirar todos los aparatos y demoler la bañera, procedí a instalar el plato de ducha de resina con base mineral. Hubo que enrasar la pared y aplanar el relieve de los azulejos y sus juntas con masilla. Después se empiezan a dar las primeras capas: primer, malla, y dos capas de base. Después viene la capa fina o decorativa, el sellador y el barniz. Como tengo una pulidora, los lijados los fui adaptando hasta conseguir un satinado irregular con bastante carácter.

La parte de fontanería de la obra fue algo tediosa, porque el cuarto no tenía instalada una llave de paso propia, había que bajar al sótano a cortar la general. Además las tuberías de agua caliente y fría aparecían por cualquier sitio y a cualquier profundidad.
Una vez instalados todos los aparatos, muebles, grifería y mampara… el resultado espectacular: ¡microcemento en micro-cuarto-de-baño!

